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Posted by on oct 20, 2014 in Reportajes | 0 comments

Ninja Turtles: ¡¡Son las fabulosas tortugas negratas!!

Ninja Turtles: ¡¡Son las fabulosas tortugas negratas!!

Del chiste del título dadle la culpa al bueno de Brimstone, del resto del artículo a Toni T. Morro.

Este viernes 17 de octubre (y con el retraso de… nada, dos meses) se estrenará en España la nueva película de las Tortugas Ninja. Servidor fue al pase de prensa y vengo dispuesto a comentaros la experiencia.

Tengo que admitir que iba al cine con unas expectativas muy bajas. Ante algún blockbuster de estas características suelo evitar ver cualquier tipo de material promocional para evitar cualquier tipo de hype (o de anti-hype) pero en este caso no pude evitarlo debido a todos los esfuerzos publicitarios de Paramount, así como las bocachancladas de su productor, el explosivo Michael Bay.

Sin embargo la película me sorprendió y para bien: Ninja Turtles es entretenida y tiene algunas decisiones artísticas bien tomadas, aunque tiene fallos. Voy a explicarme…

Voy a evitar hacer comparaciones de la película con el material original de los cómics, ya que no soy un gran entendido de la obra de Peter Land y Kevin Eastman. Siempre he pensado que a la hora de hacer una crítica sobre una adaptación se debería evitar hacer este tipo de comparaciones (y aún más poner las diferencias entre la película y su fuente original como algo negativo) pero sí quería comentar la tendencia que se intenta en el Hollywood actual de hacer superhéroes o criaturas “realistas”.

Ese es el caso que nos ocupa. Una vez dejado de lado el origen extraterrestre de las tortugas protagonistas (y que tanta furia desató entre los fans) la película opta por hacer un Amazing Spider-man, es decir, monta un entramado para el cual toda la historia gira entorno a April O’Neill, una periodista que aspira a ser Iñaki Gabilondo, pero que por el momento se queda en una Mariló Montero cualquiera. La importancia del papel de April en toda la trama requiere que la actriz que la interprete sepa defender muchos minutos en pantalla… y le dan el papel a Megan Fox. Pero, por raro que parezca, debo admitir que no lo hace tan mal.

A ver, que no es una actriz de Oscar, pero si lo comparamos con otras actrices supuestamente “buenas” con papeles en películas de dudosa calidad artística (sí, hablo de Natalie Portman) pues no lo hace del todo mal, y que esté acompañada de actores de la talla de Whoopy Goldberg, Will Arnett o William Fichtner (el eterno poli malo de Prison Break) la disimula un poco más.

El problema viene al llegar al cuarto de hora, que es más o menos cuando aparecen por primera vez las cuatro tortugas. A estas nuevas tortugas parece que les han dado un chute de esteroides y les han dejado encendida una tele con la MTV emitiendo todo el día, porque más que recordarme a las tortugas ninja de toda la vida me han recordado a unos chulapos salidos de Jersey Shore. Tanto en apariencia como en su forma de actuar. Ese sería un paso bastante lógico (las tortugas en los años 80 bailaban con Vanilla Ice, en 2014 bailarán al ritmo de lo que suena ahora.. o algo)

Los diseños de IL&M son feistas y muy recargados para mi gusto, pero tanto la animación como la integración de los personajes con el resto de acción es impecable, pero eso es algo que a estas alturas se da por supuesto.

Mención aparte tienen Splinter y Shredder, al segundo lo han hecho un Transformer, mientras que al primero da tanto gusto verlo como a una rata de verdad. No quiero imaginar como serán Bebop y Rocksteady (que no aparecen en esta peli, pero están confirmados para la secuela -que sí, que la va a haber…-)

En el apartado sonoro sobresale la banda sonora de un Brian Tyler al que últimamente le está saliendo mucho trabajo. De hecho, hay escenas de una epicidad extraña debido al uso de la banda sonora, demasiado épicas teniendo en cuenta que estamos viendo cuatro tortugas gigantes dando tortas.

Por lo demás, es una película que no está mal (teniendo en cuenta quién está detrás de ella) entretiene y puede que cuando salgas de la sala de cine no vayas a reflexionar sobre ella, pero no vas a tener la sensación de haber tirado el dinero de la entrada. Eso sí, yo iría el día del espectador…

PD: La escena del ascensor y la canción de beatbox es para tirar el refresco a la pantalla.